martes, enero 19, 2021

Califican como insensibles a Sheinbaum y a Del Mazo

La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), los Directores de Cadenas de Restaurantes (DICARES) y la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR) lamentaron la falta de sensibilidad de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, y el Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, ante el llamado para que el sector sea considerado actividad esencial.

Lo anterior, luego del anuncio de ambos gobiernos de mantener el semáforo rojo con las mismas restricciones, a pesar del grave riesgo en el que se encuentra la industria que genera más de cinco millones de empleos directos e indirectos en México.

Aunado a lo anterior, reiteran que los restaurantes no son fuente de contagio como las propias autoridades mexicanas -incluidos el gobierno de la CDMX y del Estado de México– lo han reconocido. De hecho, han insistido en que el riesgo está en fiestas privadas y el comercio informal, donde se carece de control sanitario.

“Con respecto al anuncio de los apoyos económicos que anunció Claudia Sheinbaum, que consisten en los dos mil 200 pesos a colaboradores de los restaurantes y la reducción del impuesto sobre nómina para enero, la industria coincide en que es insuficiente, dado el profundo impacto que enfrentan los establecimientos”, lamentaron los organismos a través de un boletín de prensa.

Incluso, en el Estado de México, hasta ahora, el gobierno no ha anunciado algún apoyo financiero, dejando al desamparo a los empleados del sector y empresarios de esta entidad.

La industria restaurantera calcula que, desde el inicio de la pandemia, en la Zona Metropolitana del Valle de México se han cerrado 13 mil 500 establecimientos, y estima que este cierre afectará a una importante cadena de producción de proveedores locales.

En este caso, plantearon apertura con un aforo del 25 por ciento interiores y 35 en terrazas; mesas de seis comensales máximo; horario de cierre a las 22:00 horas, martes a domingo (Cierre Lunes); uso del código QR para rastreo; seguir la aplicación del Protocolo Mesa Segura, el cual se ha aplicado desde que los restaurantes abrieron en junio; muestreo de empleados semanal al 5 por ciento de la planilla con pruebas Covid-19 en establecimientos con más de 50 trabajadores.

 “No se puede castigar a la industria formal por la falta de control que se ha tenido con otros sectores”, acusaron.