jueves, enero 20, 2022

Sepa la Bola

65 mil haitianos

Claudia Bolaños

El problema de la migración ha llegado a niveles trágicos, como el que se vivió ayer en un accidente en Chiapas, al desmontarse una caja de un tráiler y causar la muerte de 53 migrantes en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

En tanto que en esa entidad hay nada menos que 65 mil haitianos, sí 65 mil en Tapachula, donde la situación es insostenible, en tanto que el gobierno de Estados Unidos reactiva hace apenas tres días sus políticas de supuesta protección de esta población, bajo el nombre de “Quédate en México”.

De esta manera nuestro país no sólo le sirve de muro para evitar el paso de las caravanas del sur, sino de traspatio, de antesala para que en este territorio permanezcan los inmigrantes en espera de una supuesta resolución para que le sea hecho realidad el sueño norteamericano.

En tanto otros centenares han iniciado protestas mayores, con el cierre de una de las vías de comunicación principales a la capital del país, la carretera a Puebla.

Y en Ecatepec, Naucalpan, Nezahualcóyotl y hasta Chalco, y varias alcaldías de la capital, ya hay centroamericanos pidiendo limosna en principales arterias para poder alimentarse y a sus familias.

Varios llevan niños, y en otros casos son mujeres solas con sus chiquillos, a su suerte en este Siglo 21, que se antoja como película de otros tiempos, de tanto atraso y necesidades a nivel mundial.

Y el Instituto Nacional de Migración (INM) tampoco puede con el paquete pues aunque se comprometió a entregar Tarjetas de Visitante por Razones Humanitarias, a esos 65 mil haitianos, pues nada más no resuelven.

Los migrante viven hacinados, como condenados en penales mexicanos, y con muy poco alimento y agua, desesperados ante la falta de respuestas de las autoridades, y al asedio de servidores públicos corruptos que buscan sacarles el poco dinero que les queda.

El problema crece como bola de nieve cada día la llegada constante de más haitianos, y centroamericanos.

Urgen medidas internacionales, pues el tema ya no es sólo competencia ni capacidad del gobierno mexicano.

Y Sepa la Bola, pero crecen las protestas contra Lorena Urrea García, como Administradora Central de Evaluaciones de Comercio Exterior, teniendo el manejo de tres lugares claves; el aeropuerto de la CDMX, la aduana de Lázaro Cárdenas y la de Veracruz.

Nos cuentan que en el aeropuerto hace mancuerna con Rodolfo Torres Chávez, Administrador de la Aduana del Aeropuerto de la CDMX, señalado ya con anterioridad en varios medios y en redes sociales por emborracharse en las instalaciones, acoso sexual y tráfico de mercancía ilícita a través de vuelos de Aeroméxico y sus filiales, procedentes de Sudamérica y EU,

Lázaro Cárdenas es la puerta por donde llegan los precursores químicos los cuales se usan para la fabricación de drogas sintéticas, principalmente el fentanilo; Veracruz es otra de las aduanas señaladas como corruptas por el ingreso de drogas al país.

Tanto el administrador Julián Manuel Otañez Calza en Lázaro Cárdenas, como en la aduana de Veracruz José Antonio Toledano Castell, han entrado al juego de Urrea García.

El panorama no es alentador con la figura de esta funcionaria en puestos claves de Seguridad Nacional. Menos aún cuando la Agencia Nacional de Aduanas entrará en operaciones, la cual constituirá un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, dotado de autonomía técnica, operativa, administrativa y de gestión, que tendrá el carácter de autoridad fiscal y aduanera y facultades para emitir resoluciones en el ámbito de su competencia, para fortalecer este sistema.
La nueva Agencia contará con los recursos de los fondos y fideicomisos que se constituyan, las asignaciones que establezca el Presupuesto de Egresos, los ingresos que obtenga por la prestación de servicios y gastos de ejecución, y cuyo