viernes, julio 1, 2022

Sepa la Bola

Fentanilo la droga mexicana en Estados Unidos

Por Claudia Bolaños

Al contexto de inseguridad que priva en México se suma la presión del Gobierno de los Estados Unidos, por el constante flujo de drogas sintéticas  principalmente el Fentanilo, hacia su territorio.

Tan solo el año pasado, la Unión Americana registró más de 100 mil personas muertas por el consumo de esa droga que es potencialmente la más destructiva de todos los tiempos.

Por esa situación, la Administración de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) anunció una nueva iniciativa denominada Over Drive, destinada a combatir la crecientes tazas de delitos violentos relacionadas con las drogas y las muertes por sobre dosis que azotan diversas comunidades estadounidenses.

El gobierno de aquél país ve con preocupación los escasos resultados de la estrategia mexicana para el combate a los grupos de narcotráfico  que siguen enviando grandes cantidades de droga a la Unión Americana.

De hecho, en 2020, los homicidios aumentaron en Estados Unidos 30 por ciento y el 77 por ciento de los asesinatos se cometieron con armas de fuego; esa violencia está asociada al consumo de drogas y la dependencia que éstas generan.

Tan solo en 2021, la DEA y otras oficinas del gobierno americano incautaron más de 8 mil 700 armas de fuego relacionadas con investigaciones de organizaciones de narcotraficantes.

Uno de los principales grupos del narcotráfico que produce la droga más letal del siglo 20 y siglo 21, el fentanilo, es el Cártel de Sinaloa, que ahora lo encabeza Isamel el Mayo Zambada, y por otra parte los hijos de Joaquín Guzmán Lorea El Chapo.

Los diferentes municipios serranos y de la costa de Sinaloa, han sido utilizados por ambas fracciones del grupo criminal para la producción y trasiego del Fentanilo hacia la frontera con las Unión Americana, donde otros grupos asociados a ese Cártel se encargan de trasladar por vía terrestre, a veces por aire, los cargamentos de esa droga que ha invadido mercados en California, Seattle, Texas, Miami, Nueva Jersey, Chicago y algunos de la zona central.

Esos flujos de droga son los que tienen a Estados Unidos con extrema preocupación y que han motivado al presidente Joe Biden a publicar la estragia nacional de Control de Drogas con un enfoque que involucra a todas sus áreas de gobierno para “vencer la epidemia de sobre dosis, ya que propone acciones específicas para expandir el acceso a servicios de prevención, reducción de daños, tratamiento, recuperación basados en evidencia y reducción del suministro de drogas como el fentanilo”.

El mandatario estadounidense sostuvo lo que ningún otro de sus antecesores hizo: “es hora de que tratemos la addiction como cualquier otra enfermedad. Al mismo tiempo estamos interrumpiendo las redes financieras, las cadenas de suministro y las rutas de entrega de los narcotraficantes, incluso, en Internet”.

Sin embargo, este esfuerzo del país más poderoso del mundo tiene u  prietito en el arroz, que descubrió un reportaje de la agencia Reuters, la.cual reveló que en 2021 el Presidente Andrés Manuel López Obrador, disolvió el grupo antidrogas que cooperaba con la DEA, con el argumento de que dicho grupo estaba infiltrado por la delincuencia, pues aseguró que uno de sus jefes es juzgado actualmente en Estados Unidos.

El esfuerzo binacional no puede ser opacado y mucho menos disuelto, por un mal elemento, pues el esfuerzo para controlar adicciones y el trasiego de droga, es de mayor Importancia, porque involucra a millones de vidas de ambos lados de la frontera norte.